Hay un momento del año en el que el ruido baja, la agenda afloja y, por fin, podemos escuchar con claridad lo importante: qué tipo de docente (y de líder) queremos ser.
La Navidad no es solo un paréntesis. Puede ser un punto de inflexión. Un espacio para cerrar etapas, reconocer lo aprendido y preparar, con intención, el rumbo del año que viene.
Desde Salvador Montaner EDU, comparto contigo 7 claves prácticas para fortalecer tu liderazgo educativo y avanzar en innovación real (sin agobios, sin “modas”, con sentido).
- Cierra el año con una pregunta poderosa Antes de pensar en herramientas, proyectos o metodologías, empieza por lo esencial:
¿Qué ha mejorado en mi aula/centro gracias a mí este año? ¿Qué merece continuar… y qué debería cambiar?
Hazlo simple: escribe 3 logros, 3 aprendizajes y 3 decisiones para 2026.
- Liderazgo educativo también es crear condiciones Liderar no es “tener un cargo”. Es generar condiciones para que el aprendizaje ocurra mejor:
Claridad: objetivos compartidos y alcanzables
Confianza: seguridad para probar y equivocarse
Coherencia: menos discursos, más prácticas visibles
Cuidado: sostenibilidad emocional del equipo y del alumnado
El liderazgo educativo del futuro será (cada vez más) humano y estratégico.
- Menos herramientas, más criterio digital En 2026 no ganará quien use más apps, sino quien tenga mejor criterio para elegirlas.
Checklist rápido antes de adoptar una herramienta (IA incluida):
¿Me ahorra tiempo o me lo roba?
¿Me ayuda a personalizar o solo “decora”?
¿Respeta privacidad y ética?
¿Me permite evaluar mejor?
¿Es accesible para mi alumnado y mi contexto?
Innovar no es acumular; es seleccionar con inteligencia.
- IA en educación: de “curiosidad” a impacto La IA puede ser un “juguete” o un multiplicador profesional. La diferencia está en el enfoque.
Usos con impacto inmediato:
Generar borradores de rúbricas y criterios
Diseñar actividades diferenciadas por niveles
Crear ejemplos, analogías y explicaciones alternativas
Preparar feedback más rápido y más claro
Planificar secuencias y situaciones de aprendizaje
La clave: tú decides el propósito; la IA solo acelera el proceso.
- Metodologías activas: una mejora pequeña > un cambio perfecto Si quieres metodologías activas en 2026, no intentes “revolucionarlo todo” en enero.
Prueba una mejora mínima (y medible):
Un cierre de sesión con reflexión de 3 minutos
Una actividad cooperativa breve con roles
Una rúbrica simple para un producto final
Un reto quincenal con evidencias claras
El liderazgo educativo se construye con consistencia, no con grandilocuencia.
- Evalúa para aprender, no solo para calificar La evaluación es uno de los espacios donde más se nota el liderazgo.
Tres prácticas que cambian mucho:
Coevaluación guiada (con criterios muy concretos)
Feedback breve y accionable (“próximo paso”)
Evidencias de aprendizaje pequeñas y frecuentes
En 2026, la evaluación será más útil si es formativa, transparente y sostenible.
- Cuida tu energía: la innovación necesita continuidad La innovación sin cuidado se apaga. Y el liderazgo educativo necesita duración.
Un pacto realista para 2026:
Elige un foco principal (máximo dos)
Bloquea tiempo semanal para preparar y revisar
Comparte avances con alguien (equipo/comunidad)
Celebra pequeñas mejoras (sí, también cuentan)
Porque educar no es una carrera de velocidad: es una construcción a largo plazo.
Tu turno: el CTA (con liderazgo educativo)
Para 2026, me encantaría leerte:
¿Qué te gustaría aprender o fortalecer este año?
IA aplicada al aula, metodologías activas, evaluación, competencias digitales… y liderazgo educativo.
Déjamelo en comentarios o compártelo con tu equipo.
Y si quieres que lo trabajemos en profundidad, seguiré publicando recursos y propuestas desde Salvador Montaner EDU.
🎄 Feliz Navidad y un 2026 con educación, innovación y humanidad.

